jueves, 9 de septiembre de 2010

Cuando inicie mi viaje a Esmeraldas para grabar música y cultura afroecuatoriana, un amigo me dijo que mi proyecto debería llamarse "afrodisíaco", pensé finalmente que el título no estaba nada mal. Hay mucha sensualidad en la música afro..., aunque mi verdadera intención era mas simple...
Hace mas de 8 años navegando en internet, encontré un artículo que hablaba de un tal "Papá Roncón", contador de cuentos y maestro de la marimba, y era ecuatoriano! Yo vivía en Chile en esa época, y mi nostalgia por Ecuador se remontaba al pasillo de JJ, tambien escuchaba al gran Joe Arroyo para no olvidar mi lado tropical. Descubrir que había un Papá Roncón, mitad africano, mitad ecuatoriano, me atrapó. Mi imaginación empezó a fantasear con Esmeraldas, tierra desconocida y aislada. (muy poco se ve en los noticieros, poca música llega a Guayaquil)
Con mi regreso a Ecuador en el 2005, se reactiva todo, y despues de recorrer la Península de Santa Elena haciendo reportajes documentales, ya me siento preparada para retomar aquel impulso inicial. En mayo del 2008, en plena investigación, me doy un chapuzón en internet que me lleva hasta una foto de Papá Roncón*, ver su rostro por primera vez fue suficiente para armar maletas, tomar mi cámara y viajar rumbo a Esmeraldas.
Han pasado 6 meses desde aquel dia, y tendría que escribir un libro para contener tantas emociones, aprendizajes, y descubrimientos. La música afroesmeraldeña es sencilla y purificadora, su gente alegre y tambien de tristeza profunda, con una sinceridad que sobrecoge.
En mi investigación he conocido varios músicos, cantoras y pueblos, he navegado por hermosos rios, y tambien por la poesía..., me vi reflejada en los poemas de Luz Argentina Chiriboga, una escritora esmeraldeña que llena de orgullo. La conocí hace poco, le llevé un dvd con parte de lo que tengo grabado y las dos nos emocionamos juntas... me dijo..."cuando termines este proyecto y lo veas partir, te dará mucha nostalgia"
En este momento del camino, el documental ya esta concebido, pero aún me queda mucho por recorrer, porque Esmeraldas es sólo una parte de esa Africa Latina, llena de mezclas culturales y tonalidades. Estuve en Cali, en un Festival impresionante que convoca a miles de personas, muestra de la gran riqueza musical que América guarda en su entrañas.
Continuaré los viajes por Colombia, Perú y Bolivia, para unirlo todo en una sinfonía de andereles, bambuqueados, currulaos, arrullos, bomba, landó y saya. Una fantasía musical llena de imágenes con color y movimiento.
PAPÁ RONCÓN-MÚSICO AFROECUATORIANO
FOTOGRAFÍA POR: NICOLAS VAN HEMELRICK